Aviso de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros con diferentes finalidades: necesarias, funcionales y publicitarias. Consulte nuestra Política de Cookies y seleccione las opciones deseadas antes de pulsar “Aceptar”. Si lo desea, puede cambiar la configuración desde el apartado “Preferencias de cookies” del pie de página.

Necesarias:
Funcionales:
Publicitarias:
Mi cuenta |

Superficie:

Tipo de suelo:

Marco de plantación:

Variedad:

LA FINCA “QUINTA SAN DIEGO”

El viñedo de BELONDRADE se sitúa a unos 750 metros de altitud y a escasos kilómetros del río Duero en su paso por Tordesillas. El clima es continental con escasas precipitaciones (entre 300 y 350 mm al año), caracterizado por inviernos largos y fríos y veranos cortos y calurosos, con una gran amplitud térmica entre el día y la noche.

BELONDRADE cuenta con 40 hectáreas de viñedo propio dividido en 22 parcelas de diferentes tamaños. Este mosaico de viñas proporciona mostos muy diferentes en función del tipo de suelo de cada parcela, de su orientación, edad, porta -injertos y clones.

Los suelos de la meseta son de origen cenozoico (o terciario); se formaron hace unos 60 millones de años y se caracterizan por su bajo contenido en materia organica. Están compuestos principalmente por una capa de canto rodado de unos 10 a 60 centímetros, una capa de subsuelo de arcilla y una capa profunda de caliza. En cada una de las parcelas, se entremezclan en porcentajes variables cantos rodados arena y arcilla, lo que confiere a los mostos y una personalidad y un estilo propio.

La densidad de plantación van desde 1.100 hasta 3.300 plantas por hectárea, con un rendimiento medio de 30 a 35 hectolitros por hectárea. El 100% del viñedo es de la propiedad, con una edad media de veinte y cinco años.

 
VITICULTURA

Defensor de una viticultura sostenible y respetuosa hacia el medio ambiente, BELONDRADE practica una viticultura ecológica en la que no se aplican ni herbicidas ni pesticidas. De esta forma fomentamos la biodiversidad existente en nuestro viñedo y nos acercamos a la expresión más natural y autentica de nuestro “terroir”.

Los trabajos en el viñedo se realizan en función de las necesidades de cada parcela y siempre en el momento idóneo, marcado por las cepas.

De esta forma interactuamos con cada una de ellas para maximizar el efecto de estas laboras, minimizando los posibles daños o efectos colaterales. El objetivo primario de cada tarea es el mismo: obtener una uva de gran calidad que refleje la esencia de cada parcela.

ARADO: Aireación de los suelos (abastecimiento de oxígeno para el buen desarrollo de los microorganismos y del sistema radicular), eliminación de las malas hierbas, disminución del daño de las heladas de primaverales y mejora de la captación y aprovechamiento de las precipitaciones.

PODA: Se lleva a cabo una poda relativamente larga y tardía. De esta forma se inhibe el crecimiento de las yemas y se previenen los daños de posibles heladas tardías y granizo.

PODA EN VERDE: Se suele realizar una poda en verde para seleccionar la formación de los futuros racimos y favorecer la aireación.

VENDIMIA EN VERDE: Con el objetivo de obtener una maduración más homogénea y obtener un mayor control sobre la producción.